Lo cierto es que son vinos sorprendentes. Muy aptos para acompañar infinidad de platos, y perfectos para tomar solos gracias a su indiscutible carácter. Podríamos decir, de hecho, que no son blancos, aunque se hagan con uva blanca, porque suelen tener más fuerza y expresividad. Eso sí, no hay que esperar de ellos lo conocido, sino, al contrario, una experiencia que puede ser muy reconfortante.
Como demostración de lo dicho, nuestra caja incluye un emblema de este estilo vinícola: La Mujer Caballo Naranja 2021, elaborado por la bodega valenciana Fil.loxera & Cía. Uvas autóctonas poco conocidas como la Valencí, combinada con la mediterránea Moscatel, se procesan con los métodos más naturales posibles para ofrecer un vino enérgico, largo, e ideal, por ejemplo, para un sushi.
De una bodega que nos encanta, Clos Lentiscus, hemos elegido una de sus últimas elaboraciones, Night Potion Skin Contact 2021. Su colorista etiqueta anticipa un vino divertido, ágil en el paso de boca, con múltiples matices aromáticos (fruta de hueso, balsámicos, toques de sidra) que demuestran la riqueza de la uva Xarel.lo cuando los viñedos se encuentran, como es el caso, en el Parque Natural de El Garraf, en la provincia de Barcelona. Un planazo tomarlo a media tarde, en la merienda.
Todavía más gamberro parece el vino de Mas Candí, otra bodega catalana que ha multiplicado su presencia en restaurantes y bares de vino donde se nota que hay criterio. Baudili Orange es todo un desafío para quien se inicia en los vinos naranjas, por su rica acidez que explica un trago vibrante y largo en retronasal. Mezcla Macabeo, Xarel.lo, Vermell, Parellada… Otro de esos orange mediterráneos, por tanto, que con razón están encandilando a recién iniciados, y a los ya convencidos.
Definitivamente, los oranges llegaron para quedarse. ¡Hay que aprender a disfrutarlos!