Pocos vinos tienen tanto derecho a proclamarse delicados como los tintos de Borgoña. ¿Te apetece conocerlos? ¿Quieres triunfar con ellos? Nuestra caja de marzo es una invitación a hacerlo con garantías de éxito. Tintos que ponen de manifiesto la elegancia de la uva Pinot Noir y, al mismo tiempo, su enorme capacidad para dar vinos diferentes según el pueblo del que se trate.
En esta ocasión, hemos elegido tres vinos procedentes de tres pueblos que nos apasionan: Gevrey-Chambertin, Pommard y Volnay. ¡Y los tres representados por tres productores con una personalidad arrolladora!
El Pommard de Agnes Pàquet, del viñedo Les Combes, es una expresión de Borgoña tinto que habla claramente de las intenciones de esta elaboradora. El reto de Agnes ha sido lograr un Pommard fresco, accesible, con una fruta delicadísima y un final de boca largo y nada pesado. Un Borgoña para disfrutarlo sin complejos.
Otra cosa bien diferente son el Gevrey-Chambertin y el Volnay, ambos clasificados como 1er. Cru. El primero encantará a los partidarios de los vinos clásicos, profundos, ricos en matices aromáticos y con una boca a la vez poderosa y fina en la línea de alta calidad que debe ofrecer el viñedo Cazetiers. ¡El clasicismo de Coudray-Bizot nos tiene conquistados!
En cuanto al Volnay, pueblo de Borgoña que cuenta con una legión de admiradores de todas las edades, hay que decir que figura entre lo mejor de nuestra colección borgoñona. El señor Nicolas Rossignol demuestra estar en un momento de forma excepcional con su 1er. Cru Chevret. Tinto amplio, recto, con gran energía y equilibrio a prueba de bombas. Uno de esos borgoñas que explican la fascinación que consumidores de cualquier parte del mundo sienten por el estilo borgoñón.
¡A disfrutarlos!
Puntuación de 4,8/5 (opiniones de nuestros clientes aquí)
Envío gratuito dentro de la Península Ibérica en pedidos de +120 €
OFEX032026Borgoña tinto: placer y delicadezaPocos vinos tienen tanto derecho a proclamarse delicados como los tintos de Borgoña. ¿Te apetece conocerlos? ¿Quieres triunfar con ellos? Nuestra caja de marzo es una invitación a hacerlo con garantías de éxito. Tintos que ponen de manifiesto la elegancia de la uva Pinot Noir y, al mismo tiempo, su enorme capacidad para dar vinos diferentes según el pueblo del que se trate.[read more]
En esta ocasión, hemos elegido tres vinos procedentes de tres pueblos que nos apasionan: Gevrey-Chambertin, Pommard y Volnay. ¡Y los tres representados por tres productores con una personalidad arrolladora!
El Pommard de Agnes Pàquet, del viñedo Les Combes, es una expresión de Borgoña tinto que habla claramente de las intenciones de esta elaboradora. El reto de Agnes ha sido lograr un Pommard fresco, accesible, con una fruta delicadísima y un final de boca largo y nada pesado. Un Borgoña para disfrutarlo sin complejos.
Otra cosa bien diferente son el Gevrey-Chambertin y el Volnay, ambos clasificados como 1er. Cru. El primero encantará a los partidarios de los vinos clásicos, profundos, ricos en matices aromáticos y con una boca a la vez poderosa y fina en la línea de alta calidad que debe ofrecer el viñedo Cazetiers. ¡El clasicismo de Coudray-Bizot nos tiene conquistados!
En cuanto al Volnay, pueblo de Borgoña que cuenta con una legión de admiradores de todas las edades, hay que decir que figura entre lo mejor de nuestra colección borgoñona. El señor Nicolas Rossignol demuestra estar en un momento de forma excepcional con su 1er. Cru Chevret. Tinto amplio, recto, con gran energía y equilibrio a prueba de bombas. Uno de esos borgoñas que explican la fascinación que consumidores de cualquier parte del mundo sienten por el estilo borgoñón.
¡A disfrutarlos![/read]